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miércoles, 8 de junio de 2011

La dignidad de Valle


Lo mismo da triunfar que hacer gloriosa la derrota, y Juan Valle se ha convertido en un ejemplo de buen perdedor. El candidato del PSOE al Ayuntamiento de Coria y alcalde de la ciudad durante los últimos cuatro años, ha confirmado su retirada de la vida política con humildad y transparencia.
Pese a la derrota electoral sufrida por el PSOE en toda España –incluido el resultado de los comicios autonómicos en Coria-, Valle se ha autoinculpado en un ejercicio de humildad sin precedentes del que deberían tomar buena nota sus vecinos más allegados.
El exalcalde ha pedido 1.253 disculpas –que son las que le separan de la vencedora lista del PP- a sus vecinos, a sus militantes y a su familia. Son 1.253 razones para marcharse a casa, pero eso sí, mostrando sus cuentas corrientes y su nómina, a ver si se le pega a alguien aunque sólo sea por proximidad geográfica. Y para aquellos que aún no han entendido el mensaje del electorado, un simple consejo: renovación y limpieza.
El perfil político de Valle es inusual en el PSOE; no es un militante histórico, accedió a la política por vocación y se marcha con la misma tranquilidad con la que llegó hace ocho años. Valle es uno de los muchos hombres a los que el partido les da una palmada en la espalda y les agradece los servicios prestados. En su despedida no han estado ni Fernández Vara –más preocupado por los pactos postelectorales-, ni Rodríguez Ibarra, que sí salió del escondite para apoyar a Elia María Blanco tras ser imputada en Plasencia.
Valle se acuerda ahora de su familia y del tiempo robado. El tiempo es lo más caro, y perderlo es un derroche. El tiempo es el espacio entre los recuerdos. Y la memoria es el centinela del cerebro y de los recuerdos.

miércoles, 1 de junio de 2011

El disputado voto del señor Cayo (Lara)




El plebiscito de la coalición Izquierda Unida (IU) en Extremadura pretende transmitir un soplo de "democracia real" que permita a los ciudadanos advertir que hay una formación política distinta y distante de las demás. Formular una consulta a las asambleas locales, pese a que el resultado no tenga carácter vinculante, es un ejemplo de que en política se puede invertir la pirámide estructural que sitúa en el vértice a los dirigentes, y en la base, a quienes generalmente acatan las decisiones de quienes ostentan el poder.


El 25 de noviembre de 1976, un destacado miembro del Comité del Partido Comunista de España (PCE), planteaba en una tribuna publicada en el diario EL PAÍS como requisito indispensable para que una consulta pueda aspirar a una mínima legitimidad democrática "que la pregunta o preguntas permitan una expresión libre de la opinión". IU ha planteado a sus asambleas tres opciones: apoyar la investidura del socialista Fernández Vara; apoyar la investidura del candidato socialista y entrar en su gobierno y, finalmente, permitir con la abstención un gobierno del Partido Popular (PP). Es evidente que, aunque sólo sea por una pura cuestión de equilibrio, falta preguntar a las bases por un acuerdo de gobierno PP-IU, algo nada descabellado si se tienen en cuenta los antecedentes del año 1995 que, gracias al acuerdo de ambas formaciones, permitió arrebatar la presidencia de la Asamblea de Extremadura a los socialistas.


Las preguntas planteadas por IU-Extremadura a sus bases parten con un latente defecto de forma desde el momento en que ofrecen más posibilidades de gobernar al PSOE que al PP, pues dos de las tres cuestiones formuladas inclinan la balanza a favor de los socialistas.


Las contínuas presiones del coordinador federal de IU, Cayo Lara, para evitar que el PP acceda al gobierno de Extremadura, chocan con la estructura federalista y autónoma de la coalición que él mismo dirige, pero no controla.


En 1978, Miguel Delibes publicó su novela "El disputado voto del señor Cayo", en la que triunfa la experiencia frente a la impericia; la razón frente a la irreflexión y la verdad frente al embuste. IU tiene en sus manos el futuro de una región que, independientemente de quién gobierne, reclama un cambio. Abran las ventanas, por favor.

lunes, 23 de mayo de 2011

VARApalo electoral




El Partido Popular (PP) de Extremadura ha obtenido los mejores resultados de su historia en esta comunidad autónoma, pero sus posibilidades de gobernar se tambalean por la amenaza de un hipotético acuerdo entre los socialistas e Izquierda Unida. Los populares han crecido en número de votos y en diputados mientras que el PSOE ha perdido 8 escaños en cuatro años.


El varapalo electoral recibido por el PSOE es aún mayor si se tienen en cuenta tres factores esenciales. Primero, Fernández Vara no es un candidato quemado, sino un presidente renovado hace tan sólo cuatro años. Segundo, Extremadura es un feudo tradicionalmente socialista donde el PP ha tenido nulas posibilidades de gobernar hasta ahora y, tercero, los socialistas han perdido la Diputación Provincial de Cáceres y grandes ciudades consolidadas como la capital de provincia, Plasencia, Coria, Trujillo o Moraleja, donde los ciudadanos han castigado la corrupción y los pactos contra natura.


El coordinador regional de IU en Extremadura, Pedro Escobar, reiteró a lo largo de la campaña electoral que no apoyaría ni a la "derecha declarada ni a la camuflada", en referencia al PSOE y al PP. Pero el enorme poder que le otorgan los 3 escaños conseguidos le sitúan en el punto de mira porque su principal reivindicación, que es el "no" a la refinería, coloca en la encrucijada a un PSOE que, de retroceder, tendrá que dar explicaciones a su electorado.


El PP reivindica su derecho a formar gobierno e IU el suyo para manejar la llave que abre la puerta del parlamento extremeño. Y mientras tanto, el PSOE se tambalea y comienzan las luchas internas de quienes, catana en mano, reclaman la dimisión de Juan Ramón Ferreira y de otros dirigentes del partido.

martes, 10 de mayo de 2011

El presidente está triste




Asfixiado por las encuestas y agobiado por el frenético ritmo que marca la campaña electoral, Guillermo Fernández Vara (Olivenza, Badajoz, 6 de octubre de 1958) aún tiene tiempo de dedicar tiempo a un blog que alimenta con acercamientos ciudadanos tan aconsejables como arriesgados.


No esbozó ni una frágil sonrisa en su visita a Acenorca el 13 de abril, aunque nos regaló una imagen de álbum tocado con gorra campesina y embutido en bata blanca. No gesticuló en la inauguración de la Feria del Queso de Trujillo, pese a que nos sorprendió con un discurso rural en el que otorgó protagonismo "a los bichinos" que corretean por la dehesa. Y no nos concedió el privilegio de ver su apagada sonrisa en su visita a Moraleja, donde actuó como mitinero mayor del Reino en apoyo de sus vasallos (*).


Rebosante de sinceridad, Fernández Vara reconoce en Fórum Europa que no cumplió lo prometido en materia de empleo, y pasa de médico a paciente para chequearse un pulso tembloroso.


Rubén Darío nos obsequió con una célebre sonatina que alguien se atrevió a modificar mientras Fernández Vara languidecía en el mitin de Moraleja:


El presidente está triste...¿ qué tendrá El presidente?

Los suspiros se escapan de su boca de fresa

que ha perdido la risa, que ha perdido el color.


El presidente está pálido en su silla de oro,

está mudo el teclado de su clave sonoro

y en un vaso, olvidada, se desmaya una flor.


El jardín puebla el triunfo de los pavos reales.

Parlanchino el dueño dice cosas banales

y vestido de rojo piruetea el bufón.


El presidente no ríe, el presidente no siente;

el presidente persigue por el cielo de Oriente

la libélula vaga de una vana ilusión.


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(*) Vasallo: Término con el que en el feudalismo se designa a un noble de categoría inferior u hombre libre que pide protección a un noble de categoría superior, su señor feudal. Le jura fidelidad, da asistencia y presta servicio militar en su favor, recibiendo a cambio el control y jurisdicción sobre la tierra y la población de su feudo o señorío.

lunes, 24 de marzo de 2008

El noble oficio de contar cosas


Hemos llegado a padecer una situación, esta de hoy en día, en la que resulta difícil diferenciar en un medio lo que el periodista nos cuenta de aquello que se ve obligado a contar. Tan importante es discernir información de opinión como información de publicidad, pero ya no es posible que un lector u oyente establezca diferencias porque los medios camuflan interesadamente aquello que les resulta propicio.

Los anunciantes de un medio de comunicación, lejos de ser meros espectadores de su inversión, parecen actuar, en numerosos casos, como accionistas del periódico o emisora que les protege y ampara; es cuando presumen de "tenerle comprado". Se trata de una "adquisición temporal" del medio que se prolongará en función de la duración del contrato publicitario. El anunciante, hoy en día generalmente político, toma las riendas de un negocio que le debería resultar ajeno por el simple hecho de tener la oportunidad de contribuir con el dinero de todos a pagar las nóminas del medio.

A tan humillante situación contribuyen, con mayor o menor aceptación, los periodistas, que son el vehículo que intenta dar credibilidad a un hecho ante el receptor para transformar la información en publicidad y la opinión en información. De este modo no se garantizan ni pluralidad ni independencia, pero sí subsistencia y salarios, que al fin y al cabo es lo que cuenta.

Hace ya mucho tiempo que descubrí que el oficio de periodista no es tan noble como creía. Los informadores se hacen eco de miles de hechos pero ignoran los que les rodean con el falso ideario de que el periodista nunca es noticia.

Al periodista, en la actualidad humillado, maltratado, vapuleado profesional y éticamente, se le escapa su profesión por falta de empresarios con dignidad y por la escasez de medios económicos que nos toca vivir. A las empresas periodísticas les queda por delante el noble oficio de anteponer los intereses periodísticos a los comerciales jugando sus bazas con la inteligencia y profesionalidad suficiente como para que no se resquebraje el porvenir de quienes de ella dependen y sin tirar la dignidad del informador por los suelos.

jueves, 13 de marzo de 2008

La cruz de la pasión

El municipio de Torrecilla de los Ángeles, en la comarca de Sierra de Gata, no representará este año "La Pasión de Cristo", una esceneficación teatral que desde hace 21 años ponían en escena los propios vecinos. Gran pecado habrán cometido lugareños y forasteros para verse privados de una representación que, si me apuran, podía haber sido declarada Fiesta de Interés Turístico Regional por la Junta de Extremadura; al menos, eso pretendió durante años el ex-alcalde José Luis Bravo Matías (PP).
La pregunta que todos se hacen pasa por averiguar qué ha ocurrido en Torrecilla este año para que se abra esta crisis sacra que despoja a la Sierra de Gata de un auténtico atractivo turístico en la noche del Jueves Santo. La respuesta es bien sencilla: hubo elecciones municipales el pasado mes de mayo y un cambio en la alcaldía.
Se da la circunstancia de que Bravo Matías fue durante la práctica totalidad de años de representación, no sólo el alcalde, sino también el director teatral de "La Pasión". Su decisión de no aspirar a la alcaldía en los últimos comicios abrió la puerta a un cambio político que llegó de la mano de su rival, Paulino Gómez (PSOE), que hace unas semanas remitió una carta a la Asociación de Amigos de La Pasión que preside Óscar Martín, que tomó las riendas del PP de Torrecilla de los Ángeles.
El ex-alcalde popular acusa a su sucesor socialista de haber provocado la situación por no haberle telefoneado para pedirle que siguiera con las representaciones y argumenta que, aunque vive en Cáceres desde hace meses, podría haber hecho un esfuerzo si le hubiese llegado la propuesta.
El alcalde actual dice que ha puesto todos los medios económicos y materiales del municipio a disposición de la asociación e insiste en que su petición formal se hizo a través de un escrito.
El rival político del alcalde, Óscar Martín, que no pudo llegar a la alcaldía, se excusa con el argumento de que el escrito debería haberse dirigido al director teatral, ya que la asociación es un colectivo que se constituyó esencialmente para captar subvenciones.
Unos y otros han dejado la casa sin barrer y, lo que es peor, han tapado un desencuentro político que, de no haber sido desvelado por Radio Interior, habría podido llegar hasta la víspera misma de la celebración. El daño que las malas mentes de la política han hecho a toda una comarca no se olvidará fácilmente por quienes no ven en el asunto más que una guerra pueblerina de intereses partidistas.
Sepan que si difícil resultaba antes conseguir la nominación de Fiesta de Interés Turístico Regional, ahora se torna imposible. Nadie en su sano juicio otorgaría esta declaración a una "fiesta" que, según han demostrado, no está consolidada pese a sus 21 años de historia y está sujeta a los vaivenes de unos y otros.