martes, 27 de julio de 2010

La ecuación socialista


A menos de un año para la convocatoria de las elecciones municipales de 2011, el Partido Popular (PP) de Moraleja ha despejado la incógnita de su futuro inmediato al desvelar que Concepción González, actual alcaldesa, no repetirá como cabeza de lista en la candidatura. Los órganos del partido decidirán en los próximos meses quien se postula como candidato a la alcaldía, aunque sí está claro que se producirá un relevo generacional que tendrá como protagonistas al actual edil de Festejos, Pedro Caselles, o al de Deportes, Rubén Blanco.


El PP, en coalición con Extremadura Unida (EU), obtuvo 2.136 votos (47,81%) en las elecciones de mayo de 2007, es decir, 273 más que los socialistas (1.863 sufragios y el 41,7%). La formación política IPEx, con sólo 386 votos, se convirtió en la llave de gobierno de un ayuntamiento históricamente crispado que quedó conformado por seis ediles populares, seis socialistas y un independiente. La crisis abierta en el seno de los independientes no ha hecho sino certificar la defunción anticipada de un proyecto político improvisado que, a buen seguro, dejará a los ciudadanos de Moraleja ante un escenario bipartidista en el que PP y PSOE habrán de repartirse los votos de un crítico electorado.


Al final de la actual legislatura, el equipo de gobierno del PP habrá acusado el desgaste típico que afecta a todos cuantos gobiernan por el simple hecho de situarse en el poder y tomar decisiones; lo que ha de valorarse es si ese desgaste habrá superado los 273 votos que le dieron ventaja sobre los socialistas. El PP va a tener a su favor dos hechos incuestionables en las próximas elecciones. Por un lado, el cambio de candidato puede propiciar un nuevo aire de optimismo entre su electorado y un número importante de indecisos que contribuya a fortalecer sus resultados. Por otro, la independencia de Vegaviana, feudo tradicionalmente socialista que, por primera vez, votará de forma autónoma, arrastrará a su favor una importante balsa de votos.


A unos meses de los comicios, sólo resta despejar la ecuación socialista. El partido en la oposición aún no ha dejado claro si Teresa Roca repetirá como candidata a la alcaldía de Moraleja o si, por el contrario, se aprovechará el relevo popular para dar paso a savia nueva en el PSOE local. Los socialistas, innegablemente aventajados por el desgaste de los populares, habrán de contrarrestar la fuerza de un nuevo candidato popular y el temido lastre de Vegaviana. El resultado de tal conjunción de factores dibuja para 2011 el escenario más impredecible que se pueda vivir en Moraleja en las últimas décadas.